miércoles, 23 de noviembre de 2016

DESVARÍOS EN UNA TARDE GÉLIDA



Esta tarde estaba en casa acatarrada y cansada y sin planteármelo demasiado he realizado un ejercicio inusual. He estado en casa con mis hijas, me refiero  a que he estado sin hacer otra cosa que eso, estar. Ni siquiera me he obligado a hacer cosas con ellas como otros días. No he hecho nada (ni ayudar con los deberes, ni jugar, ni leer, ni escuchar música y eso me hubiera costado en un día normal, pero hoy ha sido fácil); no he hecho ni siquiera planes mentales de lo que tenía o debía de hacer esta misma tarde o mañana.

 Increíble pero no he pensado en nada en particular.
 Simplemente he estado allí junto a ellas, observándolas, mirando sus caritas, sus manos; presente.



Y aquí viene lo llamativo: me he sentido profundamente feliz, curioso ¿verdad?
Ya después de los pijamas y la cena (única actividad de la tarde/noche de hoy), y tras este paréntesis extraño en mi rutina diaria, me ha llegado con mucha fuerza una frase de mi admiradísimo John Lennon:



Ha sido hoy precisamente cuando  me he dado cuánta de la enorme verdad que esta frase encierra.

¿En cuál de estas  dos patas centramos nuestra atención?

¿En lo que sucede?, ¿o en nuestra idea de lo que nos debe suceder?


SORPRENDENTE EL SER HUMANO.

¡Hasta pronto!

2 comentarios:

  1. Y por qué ir más allá si lo tenías todo ahí mismo. Y me alegro mucho de que sea así.
    Angeles.

    ResponderEliminar
  2. Efectivamente. ¡Gracias Ángeles!. Un beso.

    ResponderEliminar